He vuelto. Terminé mis vacaciones y no es poco, sobretodo porque ellas casi terminan conmigo.
Y creo que terminan con saldo positivo, pese a que comenzaron pintando para desastre.
Logramos reunir el equipaje y hacer el trayecto en el tiempo más o menos previsto.
Los simpáticos dueños del apartamento nos dejaron todo impecable. Marido y la mayor salieron raudos a la piscina. Todo divino. Demasiado, tendría que haber sospechado.
Ya siendo de noche (NdeR: por qué siempre pasa a la noche?!?!?), la mayor tiene fiebre.
Ahí nos enteramos que la emergencia médica que, en teoría, la cubre en todo el país, no la cubre si pone un pie fuera de Montevideo. Genial.
Por suerte, la doctora de la mutualista no tardó en llegar.
Cuadro bacteriano a nivel de garganta no te preocupes madre en un par de días está perfecta antibiótico cada ocho horas y antitérmico para evitar la fiebre y el malestar eso sí nada de playa nada de sol no la abrigues para dormir y que no agarre frío...
Esta buena señora con título y túnica blanca acababa de amputarme las vacaciones.
Todavía no me había recuperado del shock, cuando Marido empezó a balbucear algo como "Me muedo, dengo chuchos de fdrío...me muedo". 38º de fiebre, escalofríos y las amígdalas del tamaño de pelotas de golf.
Miré a la menor, al tiempo que ella también me miraba. "Ni se te ocurra", le deslicé. Por suerte, sólo me dió una de esas sonrisas de encías que ella hace y siguió estrujando un peluche multicolor.
Afortunadamente, el panorama mejoró en un par de días.
Si bien no sé ni de que color estuvo el mar, la piscina del edificio mitigó bastante la falta de playa.
Una visita al Jagüel, helados en La Barra y pequeños paseos en la vuelta, hicieron unas disfrutables vacaciones de lo que se avisoraba como una catástrofe.
Y hasta pude correr! Sí! Pensé que los championes habían ido de paseo, pero pude cumplir con las indicaciones del plan para esa semana.
El primer día: de noche, 11k por Roosevelt y Rambla con lluvia. Recorrido iluminado, práctico por la ciclovía existente y llamativo por la gran cantidad de nuevas construcciones. Iba un poco tensa porque los edificios en obra son potencialmente peligrosos para damas solitarias. Y porque la lluvia hace salir a mis archienemigos: los anfibios.
Segunda corrida: tempranísimo, 11k desde La Barra hasta Roosevelt. Me tomé el bus 14 (NdeR: me sentí muy observada, calculo que no debe ser usual la indumentaria deportiva a esas horas y en ómnibus) que me dejó antes del puente. Lo pasé con caminata enérgica, como entrada en calor. Volví por él ya corriendo: espectacular el escenario, una tortura la superficie.
Resulta que las losetas que forman la senda peatonal del puente están SUELTAS.
La sensación permanente es que, al siguiente paso, el piso se hundirá con nuestra corredora humanidad encima.
Tercer entrenamiento: temprano, ma non troppo, 5k por Roosevelt y Rambla. Repetí el recorrido elegido para la primera salida, sin sobresaltos: esta vez lo hice a la luz del día. Mucho calor y humedad, debí salir más temprano. Me salvaron los permanentes e improvisados puestos de hidratación del camino: los regadores de los jardines!
Ud. se preguntará: por qué cara** no hizo ni uno solo de los recorridos que ella misma propuso en un post anterior?
Fácil.
Una hace lo que puede.
Traté de escabullirme al circuito de Beverly Hills durante el paseo por el Jagüel, pero mis tres amores me descubrieron poniéndome los championes en el puesto de tortas fritas...
En resumen: descansé, me cansé, me divertí, sufrí mirando todos los engendros de Discovery Kids, tomé -demasiado- helado, me deleité jugando con mi familia y le gané la pulseada al piscinero, que no nos dejaba usar el flotador de la menor.
Señores/as, es viernes.
El bonustrack de hoy tiene que ver con lo que hablé anteriormente sobre mi condición de rochista.
Dije algo acerca de que Maldonado es más cómodo que Rocha, cuando se tiene hijos pequeños. Claro que hay balnearios de Rocha con interesantes grados de confort. Pero no pude evitar pensar en mí misma tratando de conseguir un pediatra, en mitad de Cabo Polonio...
Para honrar a todos los rochistas, los que vacacionan allí y los que soñamos con volver a hacerlo. Hoy elijo a un extranjero autodeclarado rochista. Personalmente, creo que es un bohemio pour la gallerie...pero no sé por que siempre me ha caído simpático.
KING KONG FIVE - Mano NegraVale cantar.
PD: un especial agradecimiento a Edgar de
Andarines por pasarme la info de los recorridos que hace el equipo por la Roosevelt.