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sábado, 5 de diciembre de 2009

Papá quería un hijo varón

Siempre quiso uno. Él y también mi mamá.
Ambas veces la moneda les cayó del otro lado y la descendencia de los Reel fue femenina.
Así y todo, tan mal no le salió la jugada. Porque el Infierno en la Tierra llega para todo adolescente: el liceo. Cuando una niña mimada, con aires intelectuales y medio bobona llega al liceo, la única salida para no ser un completo paria es hacer cosas de varones.

Ir al Estadio, Amsterdam ó Colombes según correspondiera. Nunca Olímpica. Eso es para señoritas y viejos.
Tomar cerveza a la par de los amigotes. Y permanecer impecable o disimularlo convenientemente. Las borrachas papeloneras son nenitas que no saben tomar.
Meterse al medio del pogo y bancársela. Lo único que daba extra bonus era increpar cara a cara al “mano larga” de turno.
Mi hermana, la pequeña Reel, llevó las cosas al extremo, dado que durante toda su adolescencia ostentó un sobrenombre masculino. Mi pobre madre casi pierde la cordura por esas épocas…

Lo sorprendente fue descubrir que lo que hacíamos por supervivencia, terminó siendo un interesante modo de rodearse de chicos.
Desde esa época sostengo que vagos (ó no tan vagos) aires homosexuales, hacen que a los hombres les fascinen las mujeres con actitudes masculinas.
Así pasamos tantos veranos haciendo los asados en los campamentos de Rocha, para agasajar a los cordobeses que nunca faltaban. Uno de ellos me enseñó a abrir las botellas con el filo de un encendedor.
El día que, finalmente, me decidí a aprender a manejar, mi amiga Lola sentenció: “Yo te voy a enseñar a manejar como mi hermano me enseñó a mi: como manejan los hombres! Nadie te va a mandar a lavar los platos si yo puedo evitarlo!”
Fue así que deslumbré a mi novio, aquel día que arranqué su auto sin batería mientras él lo empujaba: manejando como un hombre.

Y vaya si he tratado de ser una señorita y luego una señora, pero qué mal me ha salido!
Con decirles que mis hijas y sus amigos se divierten conmigo cuando jugamos al fútbol, a los autitos o a las carreras…soy un bodrio con las Barbies! (NdeR: lo más “femenino” a lo que jugamos con las peques es a dibujar y a una especie de hockey con escobas y pelota de handball…)

El colmo lo protagonizó uno de mis Trotamigotes en la previa de la Nike 2009.
Cuando la charla que sosteníamos junto a otros varones se volvió netamente masculina, ofrecí retirarme para que hablaran libremente.
“Pero Elba! Si vos sos como un amigo con te*as!!!”
Y no es el primer hombre que me lo dice, y no sólo lo he escuchado de amigos…

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DUDE (LOOKS LIKE A LADY) - Aerosmith

Vale cantar. Canciones de Axel o de Montaner...canciones para chicas! Capaz que me cargo "Déjame intentar" de Carlos Mata en el Ipod y me motivo para trotear unos km el domingo...uh! No! Es el Clásico!!!

Buen finde y buenas corridas para todos.

viernes, 24 de julio de 2009

El día que el mundo volvió a cambiar

"Cómo te fue en la carrera?", me preguntó mi amiga Carla en el festejo de su cumpleaños. Hacía un par de días había hecho mi debut en medio maratón, con resultados desastrosos.
"Horrible - le respondí - me sentí pésimo desde el 4k hasta el final".

No exageraba en lo más mínimo. Las náuseas y los mareos arrancaron a poco de largar. De no ser por el Pichón y Lula, seguro hubiese abandonado.
Pero ya me sentía mejor, a no ser por esa extraña hinchazón que me había aparecido, y esa somnolencia permanente...quién no tiene sueño toooodo el tiempo si tiene una niña de poco más de un año???
Igual, iba a aprovechar la visita programada a mi Doc para pedirle un chequeo. Podía estar anémica o algo así.

El Doc Gustavo había ordenado toda la serie de análisis de rutina. En mi visita anterior le había contado la decisión de buscar otro bebé y empezamos a ver si "la casa estaba en orden":
Elba Reel: Doc, sabés que me sentí HORRIBLE en la carrera? Mareada todo el tiempo.
Doc Gustavo: que raro, Elba...los análisis están perfectos.
ER: no convendrá repetirlos? El de sangre, aunque sea...mirá si estoy anémica?
DG: mmm...no me das la impresión de anémica...decime una cosa:
ER: qué?
DG: fecha de tu último período?
ER: eeehhh...a veeeeeer...octubreeee...doce.
DG: doce, dijiste? Vos sos consciente de que tenés como quince días de atraso?
ER: bueeeno...pero eso es normal en mi!
DG: el único análisis que te vas a hacer es el BetaH (NdeR: test en sangre para determinar embarazo).

El laboratorio estaba completamente vacío a esa hora.
Había salido del trabajo tan temprano como pude y había avisado al Jardín que pasaría a buscar a Lala un poco más tarde.
Tenía mil cosas por hacer, así que aprovechaba los 20 minutos que tardaba el resultado para anotar los pendientes en mi agenda.
Casi ni me había dolido el pinchazo.
Tenía la sensación de estar perdiendo el tiempo, un tiempo que no me sobraba.

La discusión con el Doc había seguido:
ER: pero, Gustavo! Vos sabés como son las cosas. No puedo estar embarazada, no tan pronto...
DG: tenés un atraso suficiente para hacerte un análisis. Y vos pensás que te va a costar tanto como con Lala, pero estas cosas no funcionan igual en todos los casos.
ER: vos decís que el primero demoró un año y el segundo se adelantó un año?
DG: me parece que sí...

Una revista con una década de antigüedad me ayudaba a pasar el rato.
El laboratorio estaba igual...hacía más de dos años que había estado por última vez.
"Reel? Elba Reel?", llamó la recepcionista, cerrando el sobre membretado.
Abrí torpemente la hoja, mientras pensaba en llegar al Jardín en taxi y luego pasar por el super, aprovechando que Lala estaba con su coche.

Yo siempre tuve la certeza de que tendría amor suficiente para todos los hijos que tuviera, fuera uno o quince.
Lo que nunca imaginé, fue que la noticia de que otro hijo venía en camino iba a disparar las mismas emociones. Como si fuera la primera vez.
Leí el "positivo", y el mismo vértigo me sacudió el estómago y el mismo llanto se me hizo imposible de contener.
Y de nuevo me vi, buscando un taxi y tratando de ordenar los pensamientos en mi cabeza...se suponía que faltaba un año para vivir esto de nuevo.
Llegué a casa con Lala, tomé la hoja con el resultado del análisis y escribí al dorso: "Por la presente, informamos que se suspenden todas las carreras hasta el año próximo". Lo pegué en la puerta del apartamento.
Marido abrió la puerta, con la hoja en la mano...y volvió a hacer la misma pregunta de dos años atrás: "Cómo?"

Mañana hará un año. En la madrugada del 25 de Julio, con el mismo amor y el mismo dolor que a su hermana, parí a mi segunda hija.
Recuerdo su nariz achatada por estar tan apretada dentro de mi útero. Y también recuerdo nuestra anécdota escatológica: apenas el Doc Gustavo pudo sacarla, puso a aquella hermosa beba sobre mi pecho. Mientras yo la besaba y la acariciaba, a la criatura no se le ocurrió otra retribución que "decorarme" con todo el meconio que albergaba su cuerpito...
Sólo me dí cuenta cuando ví a las enfermeras limpiándome...

Aunque te hayas c*gado en mí, te amo Tati!
Esta canción que tanto te gusta, es para vos.
Feliz cumpleaños, solcito.

Accidentally in love - Counting Crows (Soundtrack de Shrek 2)

Vale cantar. Y usar este Bonus Track en alguna corrida, miren que se disfruta en serio (a mi me da domingo de mañana trotando por arenita...no?).

Buen finde y buenas corridas para todos.

viernes, 3 de julio de 2009

Más vale agua que roble

(hacé memoria, Echarri...vos la pasaste peor en la novela)


Facundo Cabral comparaba un roble y el agua frente a los obstáculos. Decía que el roble era derribado por el viento debido a lo mismo que le daba fortaleza: su rigidez.

El agua, en cambio, aunque parezca débil tiene la virtud de amoldarse a cada superficie. Así, lenta y tercamente llega a donde se propone.

Esto no lo descubrió el bueno de Facundo, claro está. No es más que una esquematización muuuy llanita de la Teoría de la Evolución de Darwin: la supervivencia del más apto.


Para traer todo esto a tierra, les cuento que desde hace un par de días sufro una otitis que me tiene sorda. También me tenía agonizando de dolor, hasta que dí con la dosis correcta de analgésicos. O se me cayó el oído, lo que haya ocurrido primero.

Parece que tengo una infección en el conducto, lo cual me produjo una lesión que habrá que evaluar al final del tratamiento.


En otras palabras: aún cuando la rodilla me dejara correr, sufriría como cochina con el retumbar de los impactos en el oído.


No vayan a creer que falté a mi sesión de fisio por esto.

Allí estuve (con mis championes), hice todos los ejercicios como una paciente muy paciente y escuché con atención las modificaciones que introduciremos a la rutina de modo de hacerla más efectiva.

Un tema que me preocupaba era la piscina, con mi oído infectado. Parece que la rehabilitación en sala de aparatos será suficiente. Aleluya.


Hoy voy por mi tercera sesión. Seguramente, Ana me agregará tobilleras ahora que la rodilla ha respondido bien al incremento de series.

Sigo sin dolor y eso es muy alentador. También siento que la inestabilidad disminuyó bastante, al menos no se me descalabra la pierna cuando bajo un escalón.


Mientras, las vacaciones de invierno van completando su primera semana.

La tarea de mamá full time es, definitivamente, más agotadora y desafiante que cualquier carrera. También es mucho más satisfactoria.

Ayer fui con la mayor a ver el musical de Cantacuentos. Su fundadora, Nancy Guvich, tenía un grupo llamado Canciones para no dormir la Siesta, cuando yo era niña.

Es muy loco y muy emocionante a la vez que mi hija cante las canciones que yo cantaba con mi mamá.

El fin de semana, planeamos ir al cine. La semana próxima, seguramente veamos a los Bosquimanos Koryac en el Teatro Solís. Veamos que tal le parece a Lala el teatro negro. Y yo veré que tal quedó nuestro histórico teatro, ya que no he podido ir desde su reinauguración.

Como verán, la cuestión sigue siendo disfrutar, incluso de lo negativo. Ya he dicho que la lección me ha salido barata y espero haber aprendido.

A propósito, ya estamos diseñando una rutina para cuando regrese al gimnasio "regular". No van a decir que no soy una paciente ejemplar.


De adaptarse se trata, de aprender de macanas propias, de "cancelar" un rato tooodas las negatividades y permitirse disfrutar de las buenas cosas.

A propósito de todo esto, les recomiendo pasar por el blog del Tritim, y leer este post en particular. Gracias Germán por haberlo linkeado para mí.


Hace 14 días que no corro.

Superaré esto y lo que vendrá después. Y después de eso. Y lo que sigue también. Tercamente, obstinadamente, hasta la desembocadura!


Resistiré - AQM


Vale cantar. Que chica con suerte, Celeste. Encima, le pagaban...


Buen finde y buenas corridas para todos.


jueves, 21 de mayo de 2009

Todo lo que cabe en el Tapper

El domingo pasado, en compañía de H y Matute, completé los 20k que marcaba el plan. Fue el último long run previo a Montevideo 42k.
Se mezclan mucho las emociones. Por un lado, la entrada al tapper indica la concreción de una meta: completar el entrenamiento específico. Pero también hace salir el lado oscuro de todo objetivo que está por cumplirse: qué pasa después? El día después, digo. Cómo será el 1º de Junio???
Alpino posteó una entrada muy interesante en su blog, justamente hablando de los líos en que se han venido metiendo "grossos" del deporte "el día después" (NdeR: no deja de aliviarme el hecho de que no sea el oro olímpico lo que está en juego, así que lo mío seguro será menos dramático!).

Como para "condimentar" la espera del Día M, mi hija mayor está atravesando una crisis de berrinches de proporciones. Convengamos que el conflicto arrancó a fines de Noviembre de 2007, días en los que supo que tendría una hermana.
Hace casi 10 meses del nacimiento de la peque, y la mayor sigue responsabilizándome exclusivamente del hecho. La cosa, más o menos, es así: "te banqué que la tuvieras en la panza, me aguanté que le dieras la teta...pero ahora que sabe sentarse y está por gatear...bajala de la úpa de una vez!!!"
Estamos a un año y pico de que los alienigenas abdujeron a mi hija tranquila y me dejaron una salvaje incivilizada, con su bello aspecto...
Así las cosas, esta primer semana de tapper ha ido pasando entre visitas a la Directora del Jardín y concertación de entrevista con la psicóloga de la institución.
La buena noticia es que perciben la situación como "normal"...ahora entienden por qué le tengo fobia a esa palabra!!!????
Obviamente, aquellos lectores que sea padres imaginarán que esta situación nos ha regalado unos deliciosos intercambios de argumentos con Marido. Es muy loco ver a dos tipos con un mismo objetivo y planteos tan diferentes. Dialogar, negociar, comprender...conceptos de los que podemos hablar con propiedad en otros ámbitos, parecen inaplicables en una discusión sobre crianza. De a poco, sin embargo, las cosas parecen enderezarse.
Y el círculo virtuoso empieza a rodar: más seguros los padres, más tranquilos actuamos, mejor se comporta la mayor, menos demanda la menor, y así...
Dicen que lo que no mata, fortalece!

El martes pasado, el plan marcaba 10k.
Nuevamente, la firme compañía de H y Matute hicieron que la corrida fuera amena y, en mi caso, con función psicoterapéutica.
Tan metida estaba en los avatares de mi vida familiar, que me pegué al paso que marcaba H (NdeR: que anda volando propiamente, me consta que iba sobradita).
Sin proponérmelo, sin siquiera pensar en la posibilidad...marcamos 57'52" para 10k!
Mi objetivo de la Nativa! Mi objetivo de la San Felipe! Esa sub-hora que tanto se me había resistido, finalmente cayó.
Sin duda, fue una inyección de autoconfianza y un exceso (para mis condiciones, claro) dentro del tapper.
Pero quien me quita lo bailao!

Ayer miércoles, llevamos a la mayor a una consulta médica de rutina.
La cosa se movía con lentitud, así que salí con Lala al patio interno que tienen los consultorios: un pequeño jardín con una rampa que lleva a la cafetería del lugar.
Cual no sería mi sorpresa, cuando Lala me dice "Vamos a correr?".
Así nos alternamos, primero ella y luego yo (de botas), subiendo y bajando la rampa al grito de "Hasta arriba, hasta arriba y más allá!"
Todo, ante la mirada atónita del padre, que presenció nuestro primer entrenamiento conjunto de cuestas!!!
Creo que fue la "reconciliación" que necesitaba con mi hija: volver a disfrutar de jugar juntas.
Ya que arranqué el post "robándole" a Alpino, hoy aprovecho y le robo en doblete! O no les hice acordar al post de su hijo armando un recorrido de Triatlón???

Hoy me tocan 12k y la entrevista con la psicóloga.
Mañana, Bonus Track y les cuento...

martes, 21 de abril de 2009

Santo Turismo

(Con el Parque Rivera de Melo como escenario, Elba Reel testea lo desconocido: entrenar en un circuito cortísimo)

Yo también espero que no se convierta en una (mala) costumbre. Estoy debiendo el Bonus Track por segunda semana consecutiva.
Y sin excusas, esta vez. Porque la gastroenteritis que me agarré, me atacó feo el viernes a la tarde. A esas horas, el BT debió estar colgado.
Las disculpas del caso a los fieles seguidores de este blog.
En la pasada entrada les dejaba una especie de "trailer" de mi estadía en Melo.
El plan era extenderme en un post que detallara el evento.
Sin embargo, una interesante charla que sostuve con H me hizo cambiar de opinión. Ya lo decía yo, que correr 21k un domingo a la mañana ayuda a pensar.
Y tiene razón mi amiga: mire si Marido se termina cabreando! Mejor no hacer públicos los pormenores de mis escaramuzas con mi familia política!

Así las cosas, les contaré que mi nueva visita a Melo me deparó un nuevo recorrido para entrenar. Se trata del Parque Rivera, un precioso y arbolado lugar, ideal si toca entrenar con toda la prole a cuestas. Tiene juegos infantiles, senderos espectaculares para andar en bici y hasta parrilleros para hacer el asadito post entrenamiento.
Según mis mediciones, una vuelta completa por el sendero asfaltado tiene una distancia de 1.5km. O sea: ideal para sesiones cortas, a mí me tocaba hacer 16k y casi colapso dando vueltitas!!! Lo solucioné combinando el circuito del Parque con la ida hasta la chacra por Ruta 26, como hice la vez anterior.

Respecto al Bonus Track...que les puedo decir...
No es un tema que utilicé en el entrenamiento.
No recordé su existencia hasta que empecé a armar esta entrada en mi cabeza
No lo he probado, pero me suena a que va a andar...incluso esa pequeña pausa que tiene en el medio me puede resultar agradable mientras corro.
Y a modo de humilde consejo: recuerdan cuando los mayores nos decían "de política, fútbol y religión más vale no hablar"???? Bueno...tenían razón...quién me manda a mí...

Jesus He knows me - Genesis

Vale cantar. Amén.

miércoles, 8 de abril de 2009

San Ramón Solidario: quién dijo que los corredores no servimos ni para leña?

(Trotamundos en acción apenas largada la 2ª Corrida de San Ramón: de izq a der Pingüino, Pato, Charly, Ceci, Elba Reel, Tati en su carro y Rita. Más adelante: los hermanos Kogan. Fuera de la foto, por atropellados: Flor, Barba y Zen.
Nuevamente, se agradece la gentileza de Sayago Running por dejar que hurte sus fotos)

Yo siempre digo que ante un buen argumento hay que callarse la boca. Y acatar, tal es este el caso.
Cuando empezó a circular la primera información sobre la 2ª Corrida Solidaria de San Ramón, Flor comentaba: “tantas veces nos vamos hasta el Congo a correr cualquier cosa, bien podríamos hacerlo para ayudar”. Así, con el barniz de un buen argumento, ir a correr 7.5km a la tarde del sábado pre-Turismo a un pueblo desconocido para la mayoría de nosotros, se transformó en una de las imperdibles aventuras Troteriles.

Marido accedió rápidamente a la invitación (NdeR: será tal vez para compensarme por el Turismo en “The city that never sleeps”???). Sin baby sitters voluntarias a la vista, las peques serían de la partida también.
Dada la corta distancia y carácter lúdico de la carrera, empecé a fantasear con correrla junto a la más pequeña de mis niñas. Hasta la fecha, el padre se venía negando a todas mis peticiones, las cuales empezaron en Noviembre de 2006 (mi primera 10k).
“Y podrás con el carro que tenemos?”, preguntó. “Obvio! “ fue mi respuesta, recordando mis entrenamientos veraniegos junto a la peque.
“Bueno, dale” (NdeR: confirmado, está muy culposo y me quiere compensar. Vaya a saber si es por lo de Turismo o qué herejía habrá perpetrado…).

Llegó el día y (milagrosamente) llegamos a la hora pactada al punto del encuentro: nuestro 8.
Unos cuantos Trotamundos ya se habían reunido y los faltantes estaban llegando, sumados a Zen-tella, que había arrancado en bici para aprovechar la distancia como entrenamiento.
Faltaba el Pingüino, a quien llamamos en tono cuasi patotero (el único tono que entiende) y tras amenazas varias, accedió a unirse al grupete en algún punto de la travesía.
Levis había avisado vía sms que no podía ir, lo cual liberaba un lugar en el Elbamóvil. Rápidamente nos quedamos con Ceci, que era la única que tenía comida para el viaje!

La Trotacaravana salió con Kogan a la cabeza, guiado por el Pato Volador.
Estando al borde de la siesta, un cartel anunció que estábamos en San Ramón.

Había un movimiento moderado en comparación con otras carreras, pero definitivamente extraordinario para el pueblo. Camisetas de varios equipos iban apareciendo en grupos, trotando para entrar en calor.
En la largada/llegada se había dispuesto un escenario y por los parlantes se escuchaba una interesante selección electrónica, muy apropiada para la ocasión.
Y no era lo único que se escuchaba.
Me sobresaltó una voz que agradecía a varias firmas colaboradoras. Era el locutor que acompañó el evento, y merece por lo menos el calificativo de “pintoresco”.
Su timbre de voz sonaba a los mismísimos Huevos Cartoon…si le hubiese intercalado algún “güey” a su alocución, sería imposible notar la diferencia con la célebre animación.

Del mismo lado del escenario estaban las mesas de inscripción. Evidentemente, ni la camiseta, ni los championes, ni la actitud me hacían ver como una corredora…sería por el carro con bebé adentro? Estuve parada allí un buen rato sin lograr que alguien tomara mis datos.
En cambio, varias corredoras de otros equipos pasaban y pasaban ante mis ojos, y todas salían con sus números.
Finalmente, decidí autogestionar mi inscripción. Me apoderé de la única lapicera que funcionaba y de una copia del deslinde de responsabilidad.

Ya casi sobre la hora de largada, me dediqué a ubicar el auténtico motivo que me había llevado a San Ramón: el puesto de tortas fritas. Debilidades tenemos todos.
De paso, me enteré que el recorrido constaba de tres vueltas al circuito armado en la calle principal del pueblo.
Don Pintoresco anunció a toda voz que “la gente que estábamos esperando ya llegó, así que en minutos dará comienzo la competencia”. Y apareció el Pingüino, abrochándose el número a la altura del abdomen, para disimular la hinchazón que le provocó esa obscena porción de mejillones…

Beso a Marido y a Lala, que no estaba muy convencida de los motivos por los que el carro con su hermana iba a ser parte del asunto. Todos a la largada, junto a algo más de cien personas (NdeR: es lo que decía en la mayoría de las páginas de corredores, yo soy incapaz de calcular cantidades de gente, a menos que los cuente uno por uno).
“Y vamossss a iniciarrrr la cuennnta regresivaaa… Oooonceee (NdeR: ONCE?!?!?!?) …dieeez…nueveeeee…”
Así fue que la carrera de San Ramón pasó a la historia (al menos, a la historia de Trotamundos) como la primera en que la cuenta regresiva arrancó desde el número once. La figura de Don Pintoresco tomaba proporciones de leyenda.
Largamos!
Todo el Troterío junto, aunque por poco tiempo.
Rápidamente, Mauro captó la admiración que produce un bebé en la platea femenina y se hizo con el control del carro. Tenía mucha razón Zen cuando hacía esta observación.
Efectivamente, más de uno debe estar gestionando el “préstamo” de sobrinos, ahijados o similar para trillar la Rambla. Los padres, agradecidos.
Decía que Mauro cazó el carro y no había quien se lo sacara. El problema es que el caballero corre, digamos, levemente más rápido que yo. Agotarme en la primera vuelta no estaba en mis planes.
Con la autoridad de ser la madre de la criatura, le arrebaté el vehículo y el bueno de Mauro tuvo que valerse de sus propios recursos para mantener el éxito cosechado.

El resto del Troterío rápidamente entendió que acelerar no era parte de mis plan, y los que se aburrieron de mi pasito empezaron a distanciarse. O sea, todos.
Las excepciones fueron el Pingüino y el Barba: el primero, incapaz de moverse dado el abundante almuerzo. El segundo, muy interesado en probar su nuevo chiche tecnológico, fotografiaba todo cuanto veía.
Otros, como Zen y Kogan, iban y venían entre ambos grupos de Trotamundos y llevaban el carro algún trecho.
La ocupante del rodado, a todo esto, estaba espléndida.
Miraba atentamente el entorno y a sus ocasionales “choferes”, dedicándose ya sobre el final de la prueba a emitir toda clase de sonidos guturales. Habitualmente los usa para llamar a su hermana.
Hablando de la hermana, festejó alegre la primera pasada por el circuito, pero cuando vió que la cosa seguía…no le gustó nada que la dejara ahí y siguiera con la menor. Tal fue el reclamo, que al final de la segunda vuelta paré para hacerle upa unos segundos.

Fue justamente finalizando la segunda vuelta, cuando un grupo de adolescentes se había reunido en la UTU o liceo (no lo pude identificar). A nuestro paso, comenzaron a alentar fervorosmente.

“y ahí iba el Pingüino, llevando el carro. Todo emocionado, porque pensó que los gritos eran para él. Pero, no.
En cuanto las chicas vieron al Barba empuñando su Iphone, se empezaron a escuchar las exclamaciones de ‘Barba, Barba!’. Lo reconocen en todos lados, es ‘El Uno’ indiscutido!”
(NdeR: el párrafo anterior se escribió entre comillas ya que es una reproducción fidedigna del dictado que me hizo el Pingüino. “Elba, vos en el reporte tenés que poner así: bla, bla, bla”. Lo tomo como una colaboración autoral)

“Y vamosss a darle un aplauso a esa madreeee, que corrió con su bebéeee…”
Don Pintoresco le dio una cosa como épica al asunto, lástima que nadie le avisó que todavía nos quedaba OTRA vuelta, aunque la mayoría de los competidores ya hacía rato que habían llegado y estaban haciendo cola para las tortas fritas.
“Al padre también!” le gritó Kogan señalando a José, un veterano corredor que venía al lado nuestro.
“Cla…claro que sí! Un aplauso para el padre también!” vociferó Don Pintoresco.

Ya en la última vuelta, se acercaron Zen y Rita para acompañarnos hasta el final. Se nos sumó Sabrina Zen, con quien cruzamos la línea de llegada (NdeR: ya mencioné que tiene un nombre estupendo para diseñadora de indumentaria?).
Allí nos esperaban “mis amados fans”, que siguen sin entender que hago corriendo…pero siguen. Y me siguen.

Nos abrigamos e hidratamos con unos refrescos que amablemente invitaron Kogan y Pato, que aprovechó para hacer un mini tour de compras y se llevó una bolsa de galletas de campaña y creo que algún embutido casero. Ya decía yo que debilidades tenemos todos.
Mientras, el escenario se alistaba para recibir los espectáculos musicales.
Ajenas a los preparativos, junto a Flor nos ubicamos en el puesto de tortas fritas, ávidas del criollo manjar.
Parece que la demanda los desbordó, y tras esperar unos 20 minutos, nos dimos por vencidas.
Mientras nos retirábamos me pareció ver a Tubino, esperando la torta frita con calma. Habrá tenido éxito?
Igual no me quejo: las galletas de avena que cocinó Ceci estaban exquisitas y las merendé con ganas a la vuelta.
Y nos divertimos mucho! Y comprobé (una vez más) que correr con el Troterío hace de cualquier carrera, un evento fuera de serie. Y ayudamos, con una gotita en el mar. Pero, como dice Alpino, el mar sin una gota sería menos.
Y derecho de piso hay que pagar en todos lados, así que para la edición 2010 de San Ramón…me encargo las tortas fritas antes de la carrera!

viernes, 20 de marzo de 2009

El día en que el mundo cambió.

La obra estaba atrasadísima. Con mi amiga y ocasional socia estábamos como locas porque no llegaríamos a tiempo para entregar el local en la fecha prometida.
Todos los rubros se complicaban: el yeso, la carpintería, el piso de cemento alisado...

El presupuesto crecía en inversa proporción con la paciencia de nuestros clientes.

Yo salía a las 7 am de casa y nunca se sabía a que hora volvía.
Mi alimentación se basaba en barritas de cereal y Coca Light. Mi consumo de tabaco había pasado de 10 a 20 diarios.

El día que entregamos la obra, me dí cuenta de que tenía un atraso. Y maldije: necesitábamos que me regularizara para empezar el tratamiento. Año y medio esperando, buscando respuestas y siempre lo mismo: "cuando dejes de obsesionarte por tener un bebé, lo vas a tener".
A mi me saca de quicio que todo el mundo te diga lo que tenés que hacer, y nadie te diga COMO lograrlo.

Igual fui a hacerme el test de sangre: betahachecegé, le llaman en los laboratorios.
Tenía un fajo de esos resultados, todos negativos.

Y este pintaba para lo mismo, así que me fui a la feria de Villa Biarritz y no lo esperé.
Un par de horas después, fui a buscar el resultado antes de ir a casa de mi "socia" a arrancar el nuevo proyecto que teníamos por delante.
Sin embargo, un sólo instante, una sola palabra, fueron suficientes para que el mundo cambiara: Positivo.

Este fin de semana se cumplen 3 años de que mi mundo cambió definitivamente: nacía mi hija mayor.
Gracias a ella empecé a correr, pero eso da para un post en sí mismo (no vamos a quemar temas gratuitamente!).

Junto con su hermana, son las únicas dos personas a las que amé antes de conocer, un sentimiento raro y hermoso...
A ella esta dedicado el Bonus Track del día de hoy, un tema que abre una de nuestras pelis favoritas: Shrek

Lindísima para la entrada en calor, yo la uso todo el tiempo.
Y dado que buena parte de los seguidores de este blog están (estamos) lesionados o parados hace tiempo, viene bien para un suave trote.

Feliz cumpleaños, Lala.

ALL STAR - Smash Mouth

Vale cantar

Buen finde, vuelvo el lunes con el race report de Maroñas Running (ni pregunten por "aquel", he decidido ignorarlo hasta que pase la carrera. Recen por mí, los que crean).

jueves, 26 de febrero de 2009

Valija de vacaciones en familia: bikini, championes, Clonazepam

He vuelto. Terminé mis vacaciones y no es poco, sobretodo porque ellas casi terminan conmigo.

Y creo que terminan con saldo positivo, pese a que comenzaron pintando para desastre.

Logramos reunir el equipaje y hacer el trayecto en el tiempo más o menos previsto.

Los simpáticos dueños del apartamento nos dejaron todo impecable. Marido y la mayor salieron raudos a la piscina. Todo divino. Demasiado, tendría que haber sospechado.

Ya siendo de noche (NdeR: por qué siempre pasa a la noche?!?!?), la mayor tiene fiebre.

Ahí nos enteramos que la emergencia médica que, en teoría, la cubre en todo el país, no la cubre si pone un pie fuera de Montevideo. Genial.

Por suerte, la doctora de la mutualista no tardó en llegar.

Cuadro bacteriano a nivel de garganta no te preocupes madre en un par de días está perfecta antibiótico cada ocho horas y antitérmico para evitar la fiebre y el malestar eso sí nada de playa nada de sol no la abrigues para dormir y que no agarre frío...

Esta buena señora con título y túnica blanca acababa de amputarme las vacaciones.

Todavía no me había recuperado del shock, cuando Marido empezó a balbucear algo como "Me muedo, dengo chuchos de fdrío...me muedo". 38º de fiebre, escalofríos y las amígdalas del tamaño de pelotas de golf.

Miré a la menor, al tiempo que ella también me miraba. "Ni se te ocurra", le deslicé. Por suerte, sólo me dió una de esas sonrisas de encías que ella hace y siguió estrujando un peluche multicolor.


Afortunadamente, el panorama mejoró en un par de días.

Si bien no sé ni de que color estuvo el mar, la piscina del edificio mitigó bastante la falta de playa.

Una visita al Jagüel, helados en La Barra y pequeños paseos en la vuelta, hicieron unas disfrutables vacaciones de lo que se avisoraba como una catástrofe.


Y hasta pude correr! Sí! Pensé que los championes habían ido de paseo, pero pude cumplir con las indicaciones del plan para esa semana.

El primer día: de noche, 11k por Roosevelt y Rambla con lluvia. Recorrido iluminado, práctico por la ciclovía existente y llamativo por la gran cantidad de nuevas construcciones. Iba un poco tensa porque los edificios en obra son potencialmente peligrosos para damas solitarias. Y porque la lluvia hace salir a mis archienemigos: los anfibios.

Segunda corrida: tempranísimo, 11k desde La Barra hasta Roosevelt. Me tomé el bus 14 (NdeR: me sentí muy observada, calculo que no debe ser usual la indumentaria deportiva a esas horas y en ómnibus) que me dejó antes del puente. Lo pasé con caminata enérgica, como entrada en calor. Volví por él ya corriendo: espectacular el escenario, una tortura la superficie.
Resulta que las losetas que forman la senda peatonal del puente están SUELTAS.
La sensación permanente es que, al siguiente paso, el piso se hundirá con nuestra corredora humanidad encima.

Tercer entrenamiento: temprano, ma non troppo, 5k por Roosevelt y Rambla. Repetí el recorrido elegido para la primera salida, sin sobresaltos: esta vez lo hice a la luz del día. Mucho calor y humedad, debí salir más temprano. Me salvaron los permanentes e improvisados puestos de hidratación del camino: los regadores de los jardines!


Ud. se preguntará: por qué cara** no hizo ni uno solo de los recorridos que ella misma propuso en un post anterior?
Fácil.
Una hace lo que puede.
Traté de escabullirme al circuito de Beverly Hills durante el paseo por el Jagüel, pero mis tres amores me descubrieron poniéndome los championes en el puesto de tortas fritas...


En resumen: descansé, me cansé, me divertí, sufrí mirando todos los engendros de Discovery Kids, tomé -demasiado- helado, me deleité jugando con mi familia y le gané la pulseada al piscinero, que no nos dejaba usar el flotador de la menor.


Señores/as, es viernes.
El bonustrack de hoy tiene que ver con lo que hablé anteriormente sobre mi condición de rochista.
Dije algo acerca de que Maldonado es más cómodo que Rocha, cuando se tiene hijos pequeños. Claro que hay balnearios de Rocha con interesantes grados de confort. Pero no pude evitar pensar en mí misma tratando de conseguir un pediatra, en mitad de Cabo Polonio...


Para honrar a todos los rochistas, los que vacacionan allí y los que soñamos con volver a hacerlo. Hoy elijo a un extranjero autodeclarado rochista. Personalmente, creo que es un bohemio pour la gallerie...pero no sé por que siempre me ha caído simpático.


KING KONG FIVE - Mano Negra

Vale cantar.


PD: un especial agradecimiento a Edgar de Andarines por pasarme la info de los recorridos que hace el equipo por la Roosevelt.

jueves, 12 de febrero de 2009

SAUDADE

("me atravesó/tu suave vendaval/el impulso antiguo y sutil/del eco de tu perfume" - "Perfume", de Bajofondo Tango Club. Con la voz de Adriana Varela y la letra - inconfundible - de Jorge Drexler)

El comentario que recibí de Una Más! me dio el empujoncito que me faltaba para escribir este post.

Soy rochista.

No confundir con "rochense". Estos últimos son individuos nacidos en el departamento de Rocha, Uruguay.

Los rochistas, en cambio, somos aquellos que adoptamos Rocha como nuestro lugar en el mundo: nos pertenece y a la vez algo de nosotros siempre está allí (NdeR: se puede dar el caso de rochenses que además sean rochistas).

Mi primer contacto fue con Santa Teresa, hace unos 15 años. Luego siguieron Punta del Diablo, La Pedrera, La Paloma, Valizas, Cabo Polonio...

He preferido rechazar vacaciones en Brasil con tal de ir a Rocha. No se le compara a mi hogar, dulce hogar.

Soy rochista.

Miro imágenes de otras playas y pienso: "No son como las nuestras, las nuestras son más lindas" (NdeR: excepto las de México, mi Meca personal).

No sabía ni lo que era una carpa. Cuando conocí Rocha volví feliz. Con los brazos arañados por las ramas de los árboles, de salir a buscar leña.

Soy rochista.

Hace unos años, conduje todos los km que nos separan, sólo por estar un fin de semana...

Es el único lugar de la Tierra donde las frituras no me caen mal y donde como butiá sin lavar y no me importa...

Si una imagen del Polonio me agarra desprevenida, se me estruja la panza...

La vida familiar hizo que empezara a apreciar cosas que me eran ajenas: el confort, la seguridad...

Desde hace tres años, mis vacaciones son en Maldonado. Un bello lugar.

Para alguien que toda la vida dijo detestar Punta del Este, es un golpe en la boca.

Para una rochista, una traición.

Confieso haberme amigado con Punta del Este. No en Enero, por favor no...prefiero después...gracias. En realidad, lo que más me gusta es La Barra o Manantiales...tal vez José Ignacio...

Digamos que, con serenidad, voy aceptando que no todo se puede y que ciertos placeres implican ciertas renuncias. Me entristece no ir a Rocha, pero a la vez celebro ir a Maldonado. Siento tanta nostalgia de aquellos lugares y a la vez me alegra tanto haberlos vivido como los viví!

En Brasil usan una palabra muy particular para ese tipo de sensaciones: saudade.

Este fin de semana me voy de vacaciones a Maldonado.

Me llevo un montón de saudade y la certeza de que mi casa es donde están marido y las peques...

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Éste es el blog de una mujer que corre, no? Ah, cierto.

Bueno, che...una se puede permitir un poco de sensibilidad!

Ahora, a los bifes. Vacaciones.

Si creyeron que los championes se quedan en casa...olvídenlo.

Les dejo 3 circuitos para todos los gustos: Punta del Este, La Barra y La Paloma.

(NdeR: estos recorridos fueron tomados de la edición Verano 2007 de la revista Corre, distribuida por Nike. Los autores son mis amigos Matute y Pingüino, de Trotamundos)

1) Punta del Este: 2.5k (click aquí para ver plano)

  • circuito: salida y llegada -Las Delicias y Pedragosa Sierra. Tomar por Las Delicias hacia el Oeste hasta Los Pitangos, subir hasta pasar Los Plátanos y tomar por Arrayanes hasta Laureles. Bajar hasta Los Plátanos y continuar por ésta hasta Las Palmas. Seguir la curva hasta Pedragosa Sierra y culminar en el punto de salida.

2) La Barra: 10k (ver plano anterior)

  • circuito: salida y llegada - km 163 de ruta 10, Hotel Las Dunas en Manantiales. Salir del hotel y correr por la ruta hasta pasar el puente de La Barra (divinas cuestas!). Regresar al punto de salida.

3) La Paloma: 5k y 10k (click aquí para ver el plano)

  • circuito: salida y llegada - estación de combustible ANCAP (en el centro, frente al puesto de info turística).

  • 5k: salir a la Av. Costanera Tabaré hasta la calle Tabobá (200 mts antes de Costa Azul). Regresar al punto de salida.

  • 10k: idem anterior, pero siguiendo hasta Arachania. Retornar a la salida.

Les cuento a la vuelta...

viernes, 30 de enero de 2009

Un rato lejos del mundo

(llegada triunfal, superando la cuesta de "La Serena". Detrás de los árboles se puede ver la ruta 26)
(últimos metros con la mayor como pacer de lujo!)

Hoy vamos a hacer "doblete".
Es que se me están acumulando temas y canciones. Temo olvidarme de detalles importantes, así que he decidido unificar posts y hoy (junto al Bonus Track correspondiente) les va el relato de mis mini vacaciones en el interior de la República.

Arrancamos el sábado a la mañana, con un previsible retraso de una hora. Ni me agité.
Cuando tenés al menos 5 horas de viaje por delante, un poco más tarde o más temprano... es anecdótico.
Luego de un viaje tranquilo, llegamos a Melo: la auténtica ciudad que "nunca duerme" (NdeR: es de los pocos lugares - tal vez el único en Uruguay - cuyos boliches abren TODOS los días).
Pero para una madre deportista el peligro no es "la noche": el auténtico flagelo es el sedentarismo y el arroz con leche de mi suegra.
Afortunadamente, en este tiempo la ciudad ha ganado plazas y paseos disfrutables para hacer con las peques (factor sedentarismo: neutralizado).
Desafortunadamente, el arroz con leche de mi suegra sigue siendo exquisito y todavía no ha desarrollado una versión light...

Claro que si hablamos de "cosas-para-hacer-en-Melo", la "cosa" por excelencia es ir a la chacra.
Es un lugar mágico, bendecido con las mejores emociones humanas.
Paz, armonía, contacto con el ser propio y con los demás, observación del orden natural, disfrute del aquí y el ahora...
Hemos caminado muchas veces por sus campos, su cañaveral, el costado de sus lagos ("azudes", como los llaman allá)...
Una cosa me quedaba pendiente: correr en Melo, por la ruta hacia la chacra.

El domingo 25 estaba pautado el inicio del Dukeplan (NdeR: en próximos posts habrá comentarios al respecto) y la oportunidad era perfecta: correría los 7k que separan la ciudad de la chacra, por la Ruta 26.

(Les linkeo este mapa de rutas nacionales, para que encuentren la 26 y se hagan más a la idea)

Sólo surgió un detalle: ni bien terminé de atarme los championes, una lluvia importante comenzó a caer.
Digamos que antes de ser corredora no era muy amiga de la lluvia. O sea: sí me gustaba, pero de lejos. Como me pasa con la mayoría de los animales.
El tema ese de mojarme no me agradaba nadita.
Pero confieso que corriendo es diferente. No hay que preocuparse por el peinado ni por la ropa. El agua fresquita reanima y el sonido genera un clima único.

Marido e hijas me dejaron en el mojón correspondiente. No deja de sorprenderme la naturalidad con la que mi familia ha comenzado a vivir mi actividad.
Allí estaban: un marido, una pequeña y otra aún más pequeña... dejando a una demente disfrazada de corredora bajo una tormenta cerrada, en plena ruta.

En segundos, ya estaba empapada. Afortunadamente, el calor ambiental y mi propia temperatura evaporaban rápidamente el agua.
Me calcé los auriculares y arranqué a paso firme. Me sentía fuerte y motivada por la "aventura".
La total soledad reinante me permitió ir cantando a grito pelado, sin sentir vergüenza.

Iba espléndida y tranquila. Por la banquina izquierda y con todos los reflectivos que poseo, para maximizar la seguridad.
Sólo un detalle se me había escapado: empezaron los relámpagos.
Ay, Dió!!! Miren que a mí no me asustan las tormentas. Pero al hacer un repaso de las condiciones en las que estaba... en movimiento...completamente mojada... y con el celular encima!!! Era un imán para cualquier rayo que estuviera cerca.
Traté de tranquilizarme y de apurar el paso. No quedaban más de 2k y yo iba bastante rápido, pero algunas cuestas pronunciadas complicaban el trámite.
"La rep***a madre! Quién me manda a mi??? Por qué mie*** no puedo quedarme en casa cuando llueve, como la gente normal???".

Minutos después, todo cambió. Apenas una llovizna. Frente a mí, el cielo empezaba lentamente a abrirse y las nubes se iluminaban.
La chacra estaba a la vista, lejos aún, pero ya visible.
El resplandor se hacía más intenso, hasta que algunos rayos se filtraron a través de las nubes.
Ya veía nítidamente la gran loma de la chacra, el azude principal, con su bosque de eucaliptos...

No pude evitar emocionarme. Tantas veces hice ese recorrido en auto, que casi había olvidado el vértigo que sentí en el estómago el día que Jota me llevó a conocer "La Serena" (NdeR: tiene otro nombre, pero a mí siempre me pareció que tenía que llamarse así).
En ese instante, era como si volviera a verla por primera vez. Estaba descubriéndola otra vez.

El azude estaba lleno de aves. Con poquísima agua, por la sequía.
La lluvia que estaba terminando había animado a los patos, las garzas, los chajá.
Mientras subía la loma, me saqué los auriculares.
Ustedes dirán que estoy loca (y lo estoy), pero juro que el lugar estaba "cantando".
Sí.
El viento que pasaba por los eucaliptos y el agua, mezclado con los sonidos de las diferentes aves...y nada más. Hasta el crujir del pasto mojado al pisarlo se escuchaba fuerte.
Un silencio enorme.

Un poco nerviosos por la tormenta, todos me esperaban. La mayor sale a recibirme y recorre los últimos metros a mi lado.
Otro regalo...

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No estaba en la "playlist" elegida para la ocasión, pero visto en perspectiva es una canción hecha a la medida de este relato.
Y porque tengo ganas de recomendar una de mi banda de cabecera!

CARRETERA PERDIDA - Buitres

Vale cantar. Buen finde.

viernes, 9 de enero de 2009

¿Qué necesidad?

Primera escena: 7 pm. Amamanto a la menor mientras armo una torre de bloques con la mayor. La comida pronta en la heladera, yo equipada con disfraz de runner. Al fin llega mi marido. Intercambio de besos e información variada. Salgo.

Segunda escena: 3pm. Traigo a la mayor del Jardín de Infantes. Calmo el llanto de la menor que se angustió por no verme un rato. Convenzo a la mayor de usar la pelela y no un pañal, a la vez que negocio ver la enésima repetición de Kung Fu Panda después de la siesta. Se calma la una, se duerme la otra. Me visto a lo loco, me unto filtro solar en cuanta piel veo. Afuera hay 40º a la sombra. Salgo.

Tercera escena: 9am. Marido y la mayor se van a sus respectivas actividades luego de baño-desayuno-vestirse-peinarse-llevar vianda-mochila-juguete elegido del día. Cierro la puerta y siento como si el mismísimo Tren Bala japonés me hubiera pasado por encima. La menor sabe que llegó su rato de exclusividad. Pide baño y desayuno (es un decir, ya que jamás pasa suficiente tiempo sin comer como para calificar de "ayuno"). Pronostican calor rajatierra para la tarde. Me equipo con mi disfraz de drifit. Meto a la menor en el carro, que por cierto no es uno de esos espectaculares de 3 ruedas. Hoy toca cuestas, serán divertidas con el peso extra del carro y de su ocupante. Salgo.

¿Cómo se llama la película? "Si querés ser la Sra. Ingalls, bancate entrenar a cualquier hora y en cualquier condición".

Por favor, que no se entienda como una queja. Lo hago porque me gusta. Ambas cosas: ser la Sra. Ingalls con championes y entrenar con protectores para lactancia.
Podría elegir no hacerlo (entrenar, porque de lo otro no hay vuelta). Y ahí está el quid del asunto: ¿qué lleva a alguien a correr por NADA, atrás de NADA? ¿por qué alguien dedica a esto tiempo, energía y dinero que a menudo no tiene?
Para estas preguntas, hay tantas respuestas como locos dedicados al running. Como la fe, no se impone por la fuerza (la prueba viviente son los championes de mi marido en el fondo del placard) y sólo quien lo experimenta puede comprenderlo.
Y así como la fe, está lleno de pruebas. Resistir al sillón con la tele enfrente, a quedarse cuando llueve, cuando hace frío o demasiado calor, resistir a los manjares para merendar un domingo por la tarde o a las miradas compungidas de dos niñas y un marido cuando salís por un par de km.
Todo entrenamiento o carrera tiene un momento donde la frase es "¿qué estoy haciendo acá?". Con suerte, la última frase es "que suerte que vine".

Pero no es fácil. Es un trabajo diario y de hormiga.
Y hay que aguantar cada cosa...
Ayer salí con la menor en el carro. Finalizado el entrenamiento, paré bajo los árboles para que el sol no la molestase y me puse a estirar.
A pocos metros, dos señoras tomaban mate aprovechando la misma sombra que nosotras. Una de ellas, indignada, le comentaba a la otra (en voz alta, para que yo la escuchara) que disparatado le parecía que corriera con aquella criatura tan pequeña en el carro. "¿Qué necesidad? - continuó - ¿No puede caminar y dejarse de pavadas?".
La menor seguía durmiendo plácida, como casi todo el rato que corrí con ella. Cuando advirtió la falta de movimiento, despertó con una de sus habituales sonrisas.
Allá marchamos para casa, relajadas por el descanso y el cansancio, respectivamente.